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El gusto es mío

Él:

Perfecta pulcritud.
Movimientos exactos.
Todo medido.
Todo calculado.
Peinado ideal.
Cabellos alineados.
Uñas redondas.
Uñas cortadas.
Uñas limadas.
Uñas pulidas.
Sonrisa medida.
Traje nuevo.
Traje caro.
Traje único.
Objetivos precisos.
Tiempo calculado.
Guantes.
Sombrero.
Aroma agradable.
Zapatos brillantes.


Él, con su andrajosa soltura, su fodonguez absoluta, su hedor que producía vómito. Las rastas llenas de cebo y nudos. Los tenis parecían salidos de un bote de basura, uno de un color y otro de otro, con manchas y agujeros. No sabía a donde quería ir, ni cuando, ni mucho menos cómo quería llegar a un lugar que ni siquiera sabía si quería. La vida lo llevaba por ahí...o por allá? O la vida no lo llevaba a nada?
El no tener dientes no era algo que no le diera chance comer cosas duras como tortillas secas, o cáscaras de naranja. Llevaba puesto una chamarra, dos playeras, y unos pantalones debajo de los shorts. Las manchas de su piel se parecían al cartón mojado. Recargado en la puerta del metro lo miraba a él.

Él:
Bajó su vista.
Lo vio.

Él, se dio cuenta que lo estaba mirando, y sonriendo sin dientes dijo:
Hola.

Él dijo:
El gusto es mío.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Wow! me gusto mucho!! Espero de verdad que gane!!

carlosjoseperezsamano dijo...

Gracias anónimo!! yo también espero que este cuento gane!!

Anónimo dijo...

a mí también me encantó... voten por él!!!

Anónimo dijo...

Este escritor realmente es bueno. Gonzalo Sanchez

Lis dijo...

Muy buen cuento!!!

Anónimo dijo...

Visualice perfecto cada personaje y
un final inesperado como deber ser...

A8