Mi principito

Carmen
Hace ya algunos años cogí la arriesgada manía de jugar a las máquina tragaperras. Por suerte, lo dejé. Me di cuenta de que no tenía reflejos para dar a la tecla con suficiente rapidez, y lo dejé. En fin, volvía entre dos luces una tarde del bar donde practicaba estas malas mañas con mi caballo rodante. Ya anochecía y se me apareció la más bella visión de ángeles que podría imaginar. Por sorpresa se puso al lado de mi silla de ruedas un niñito de unos 3 o 4 añitos, rubio, con ropita marinera y ojitos vivarachos, entre azules y grises, que deslumbrarían al mas hermoso de los topacios.
–¿Te llevo? –inquirió con la voz de campanilla mas dulce que pueda imaginarse.
–No, hijo, –contesté– esta silla va sola.
Un pitufo de medio palmo queriendo empujar una silla de 200kg.
–Tengo una hermana que esta como tu, impactada...
No entendí bien y pregunté a mi vez.
–¿Qué me dices?¿Es vecina tuya?
Tampoco mi dulce visión me entendía y llevé la charla por otros derroteros.
–Noel, me llamo Noel –respondió al fin con su voz más musical.
No podía llamarse de otro modo, era como un regalo de Navidad.
–¿Y tú, cómo te llamas? –me preguntó.
–Yo soy Mari Carmen –respondí– ¿Cuántos añitos tienes?
–Cuatro –y los señaló con su menuda manita– ¿Me das un beso, Mari Carmen?
–Por supuesto –y nos besamos sonoramente en los dos carrillos.
–Adios, Mari Carmen –dijo de pronto, alzando la mano.
Y volvía a quedarme sola en mitad de la calle.
Oh, querido principito, debí comerte a besos. ¡¡¡No sabes cuanto te echo de menos!!! Nunca podré olvidar tu dulzura mágica. Eras un niño de carne y hueso, pero fuiste para mí como un sueño. ¡¡¡Cuántos besos te daría!!!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Carmen ¡hermosa e impactante historia!!
Un placer leerte y una grata sorpresa...El principito!!
Te felicito Carmen, segui escribiendo así con tanta emoción, prometo pasar seguido a visitar tu rinconcito de letras y palabras...
Me encantó!!!
Besos
Adriana

Carmen dijo...

Hola Adrianita coraçao
Molte grache por tus animod