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Nuevas tecnologías

 
HeavyMetal
Qué manía le estoy cogiendo a las nuevas tecnologías.
Lo bonito que era recibir cartas.
Desde que llegaron los ordenadores no hay ilusión por ponerte a escribir una carta. Qué hermoso era.
Ahora con eso de apretar un botón no hay amor.
Esas máquinas y los teléfonos móviles han estropeado el mundo.
Escribías una carta y estabas esperando cinco o seis meses la contestación.
Esos aparatos han echado el mundo a perder.
Son buenos para los peces gordos, para darse recados, pero son malos para todo lo demás.
Para nosotros son lastimosos, no se hacen amigos con esto.
Te lo hacen todo ya, no hay alegría, una máquina te lo hace todo.
Aprietas un botón y te sale un montón de información que vale muy poco. Para mí no vale nada.
Es una pena, me pone nervioso.
Con lo bonito que era buscarlo todo en el diccionario y las enciclopedias.
Cuántos sentimientos cabían en una carta. Podías decir un sinfín de cosas y siempre quedaba algo en el tintero.
Ya nadie conoce los buzones de correos. A nadie se le ha ocurrido, sin embargo, hacerle un homenaje a las cartas.
Hay monumentos al palomar, a la noria, pero a nadie se le ocurre un monumento a la carta o al buzón de correos.
Qué bonito era recibir una carta, me ponía el vello de punta.
Yo sigo utilizando las cartas.
Las nuevas tecnologías me hacen sufrir.
Era un mundo que molaba, el de los carteros. Molaba y se pensaba, que ahora es una lástima tanto botón.
Qué bonito era poner una conferencia, o cuando la televisión tenía dos canales.
Este es un manuscrito muy serio para mí, para que luego venga el colega hablando de los americanos.
A mí qué me importa que fueran los americanos o su ejército quien inventara Internet.
Y eso que casi todas las semanas subo un escrito al blog de Escribiradrede, que sé de lo que hablo.
El día que se caiga Internet, que se caerá seguro algún día, ese día será la catástrofe. Pero yo sobreviviré.

Yo, Gabriel


HeavyMetal
Para el próximo libro de Patrañas, le he propuesto a mi colega contar mi vida.
Llevo sentado en una silla de ruedas por lo menos treinta años. Muchas personas, entre los que me rodean, piensan que mi minusvalía es de nacimiento.
Y no, señores: lo mío fue consecuencia de un accidente de coche que tuve de pequeño con mis padres.
Cuando tuvimos el accidente yo tenía seis años y mi hermano, tres y medio.
De seis personas que viajábamos en el coche sólo quedamos con vida dos, mi hermano y yo.
Mis padres y mis otros hermanos, Antonio y Juanjo, se mataron en la carretera. Todo esto lo he tenido que aprender, porque no me acuerdo de nada.
El único que se salvó del accidente fue mi hermano Rafael, que me lo dejó dios para cuidarme, o eso creía yo.
El caso es que salió del coche por sus propios medios.
Yo estuve muchísimo tiempo en coma. Por lo menos, seis años. Nadie me lo ha sabido concretar, o lo he olvidado.
Cuando tuve el accidente fue en el año 1972, y ahora tengo treinta y cinco años.
Mi abuelo me trasladó en una ambulancia a La Paz, de Madrid, desde Jaén.
Llegué muy malito a La Paz, los médicos me daban por muerto.
Ahora me he decidido a contar mi vida, ¡y cómo mola!
Me encantaría publicar este manuscrito en la próxima edición de Patrañas.
En La Paz estuve muchísimo tiempo reponiéndome, allí me trató una fisio que se llama Luisa Funes.
Hace mucho, mucho que no sé nada de esa buena señora.
Cómo mola que todo el pueblo de Leganés, cuando compre el libro, lea tu vida.
Como ya dije antes, a mis treinta y cinco años me he decidido a contar mi vida, que más vale tarde que nunca.
Recuerdo que cuando salí del hospital estuve en un colegio que se llamaba San Juan de la Cruz. Allí estuve poco tiempo, me parece que no llegó a un año.
Y pobre San Juan de la Cruz, que toman su nombre en vano.
Qué bonito, contar tu vida. Me estoy emocionando de pies a cabeza, y con muchísimo orgullo.
Un escritor necesita contar su vida para que sus lectores le conozcan más a fondo. Todo lo que cuento en este manuscrito es una historia real.
Un periodista escritor, o a la inversa, no se tiene que andar con tabúes.
Por eso algunos de mis manuscritos ya publicados duelen. Y me critican cuando los leo en público, en algún foro.
Las críticas, en vez de achicarme, me fortalecen para poder seguir escribiendo lo que me da la gana.
Hice una pausa en la historia de mi vida, yo qué sé, lo vería oportuno.
En el año 80 ingresé en otro colegio, en este sí que pasé una buena temporada.
Se llamaba PACYS, Santos Niños Justo y Pastor. Allí pasé buenos y malos ratos, ya que, entre disgustos y alegrías, he pasado media vida en ese colegio.
Me estoy emocionando de pies a cabeza con lo que estoy escribiendo.
El colegio ha cambiado de nombre, ahora es una residencia de ANDE.
Allí tienes el gallinero revuelto y todas las gallinas te miran volviendo la cabeza con disimulo por encima del hombro.
Del tiempo que llevas viviendo aquí, en Leganés, no tienes un grupo de amigos estable.
Sigo yendo a Usera, donde está mi viejo colegio, aunque ya sólo a pasar un buen rato y recordar viejos tiempos.
Hay muy buena gente en mi residencia de ahora, pero cada uno por su lado del pasillo.
Esta frase que acabo de escribir no es de mi agrado y por eso la tacho.
Porque en un centro de minusválidos físicos vive mucha chusma.
¡Qué demasié, macho!, que de un montón de años que llevas aquí no hayas encontrado un grupo de colegas.
En el colegio del que hablaba, ahora convertido en residencia, estuve desde 1980 a 1992. No recuerdo muy bien los años, lo que sí puedo decir es que fueron doce años.
El otro día me dijeron en ANDE que iba allí a recoger información. Efectivamente, allí me informaron de que había ingresado en el colegio en 1978, cuando yo tenía doce años. Y cuando me marché de allí, ya tenía veintidós o veinticuatro años.
¡Qué suerte, macho, que después de la hostia en la carretera estés aquí para contarlo!
Ayer, 11 de septiembre de 2001, la ciudad más orgullosa de la tierra ha inclinado la cabeza.
Mola un mazo, macho, cómo cuentas tu propia vida. Cuando vas a la residencia de ANDE te emocionas como un gato mimoso.
Has conseguido esta mañana emocionar al colega. Qué bien escritos están estos tres folios.
Mi tía Mª Luisa se preocupó mucho de que yo saliese del coma.
Qué demasiado, tener recuerdos.
Por lo que me ha contado mi tía, mi madre, antes de dormir, me daba gotas.
Ella empezaba a mecer la cuna, pero yo ponía el culo en pompas y sacaba la cabeza.
Qué pena, no tenía ni un mes de vida y ya tomaba gotas para dormir.
¡Qué viejo estás, Joaquín Sabina! Mola mazo toda tu discografía, siempre tarareo tus canciones mientras el disco suena.
Me encanta que me exijan. Luego hago lo que me sale de las pelotas. Pero así te va, que nadie te hace caso, y esto es una verdad como un castillo.
Y no sales de una cuando te metes en otra falda.
Temo más a la soledad que a la muerte, aunque la humanidad tema a la muerte.

Cambio de rumbo


HeavyMetal
Foto: visual.dichotomy
Rafa me llevó de puerta a puerta, de Leganés a Andújar.Llegamos, nos metimos en el ascensor y no funcionaba. Dejamos la silla en el portal y subimos por la escalera.
La familia no estaba. Mi tía estaba en la peluquería y mis primos haciendo compras.
Estaba en el piso la chica que limpia.
Poco a poco fueron llegando.
Y después de comer, mi hermano se volvió y me dejó allí con la familia.
Un día, el hijo de mi primo, Luis, y yo:
–Vamos a dar un paseo, Luis –le dije.
Y salimos de la casa, ese día sí funcionaba el ascensor.
Nos fuimos al centro de Andújar.
–Llévame a la calle Ollerías, que hay una residencia de minus.
–No me suena.
Y fuimos. Tenía razón, era un centro de mayores.
Como era Navidad, estaba cerrado. Había un cartel que ponía “Cerrado por Navidad”
Estuve también en misa, muy cerca de donde vive mi tía.
Hablé con el cura, era majo, hablaba con mi prima Ana y mi primo Fali y Luis.
Luis, el primo, se fue a dar de comer a las perdices. Cría perdices para el reclamo.
También fui con Luis/padre a CabezaParda, una finca muy grande muy grande.
Las reses bravas están separadas de las madres y de los sementales.
Solo vi un nido de una rapaz en una encina muy grande.
Le estuve preguntando a mi primo por una finca que hay por allí, con linces, pero no sabía nada.
Mi primo Fali trabaja en la radio, Radio Andújar de la cadena SER, en La Torre. Es locutor como yo.
Le pregunté si trabajaba con guión y me dijo que el suyo era guión abierto.
No como nosotros, que locutamos con un guión cerrado, el que llaman americano cerrado.
Todo me cansa ya ahora, llevamos demasiados años con la emisora de radio.
Me aburro, no sé si es la edad o el colega, que también se hace viejo.
Cuando me venía yo, Luis/hijo se iba a Huelva, que tiene allí la novia.
Y vuelvo a sentir una tristeza aquí, un mal sabor de boca.
Me encuentro solo, quisiera tener una compañera para hablar aunque solo sea. O mejor dicho, una novia.
Tengo que cambiar de actitud. Tomar la vida con más calma, querer más a la gente que me rodea, disfrutar más de lo que tengo.
Esta situación no me mola, mi familia es increíble. Hablar de ellos es una maravilla.
Tengo una familia numerosa, gracias a dios. Es lo más grande que tengo y no me doy cuenta.
Qué Navidades más agradables pasé. No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos.

Dilema


HeavyMetal
Jope, esta oportunidad no la debo dejar escapar, que mi familia es lo primero.
Hace años que no paso las fiestas en Andújar, no me puedo quedar sin esta ocasión.
Para decir la verdad, vienen los de Mägo de Oz a tocar a casa, aquí, al CAMF.
El viernes, día 27, y yo soy el reportero de Proposiciones y el que hace las entrevistas a los músicos
¿Y qué pasa? Que la actuación del 27 se puede repetir otro año, pero mí tía Angelita me necesita ahora.
Por perder esa actuación no pasa nada, pero a mis primos es mucho el tiempo que hace que no les veo.
Muy molesta la situación, la verdad, un dilema.
Ya hablé con Rafa, mi hermano, y me parece que voy a pasar las fiestas aquí.
Si es que los de Mägo de Oz vienen por mí, porque yo me lo he currado con sus chicas y con ellos.
No sé qué hacer, colega.
¡Y las ganas que me entran de morirme en estos casos! ¡Qué pinto yo aquí, siempre igual!
¡No tengo esperanza de nada en esta silla!
Pero como dios no me quiere quitar del medio, a joderse.
Lo único que quiere dios del prójimo es dar por culo.
Ayer fue un gran día, me crucé con Ricardo, de EcoLeganés, otra vez está embarazada Marta.
Estuve con el colega en una entrega de medallas, ¡qué papelón! Con concejales y eso, nos daban una placa a los de EcoLeganés.
No sé ni lo que quiero. El caso es que me aburro mucho en Andújar. Y hace mucho frío.
Al final me marcho para allá. No sé hasta cuando aguantaré con los primos.
Si no fuese por mí, los chicos de Mägo de Oz no vienen a tocar al centro. Creo que ya lo dije.
Suponte que me voy a Andújar y quedo mal con todos.
A Marisa la conocí este verano, me habló de Flórez y de todos los demás.
No puedo fallarles a Marisa y los músicos.
Mis primos se llaman Luis, Rafa, Mari, Ana y Rocío. Estuvimos muchos años juntos en Andújar.
En los años 80, luego me fui a Ferrol y ya no nos vemos.
Mis primos molan mazo.
Y todo se arregló, ya lo hablé con Rafa, mi hermano.
Me voy a Andújar el día 28, después del concierto, a pasar con mi familia la Nochevieja.

A la vuelta del concierto de Malú


HeavyMetal
La lié bien el día que me fui a Goya, al Palacio de Deportes, al concierto de Malú.
Había muchas niñatas y niñatos, no estaba yo a gusto allí.
Empezó bastante tarde, después de las 10 de la noche.
Y yo cagao de miedo porque cerraban el metro y no podía volver a Leganés.
Efectivamente, me quedé sin transporte, sólo pude llegar hasta Puerta del Sur.
El jefe de estación me dice: ¿Cómo vienes tan tarde?
Me conocía, pero ellos ya se marchaban a su casa y no había nada que hacer.
Yo me quedé sin metro por gilipollas. No pude seguir mi trayecto hasta El Carrascal. La noche del día 8 no pude venir a casa.
El jefe de estación, ya digo, me conocía y no permitió que los jurados me echaran a la calle.
Me retuvieron en las taquillas estos dos hombres, los jurados.
Se pasaron toda la noche que hacían que trabajaban. Uno salía a superficie y el otro se quedaba conmigo. Se turnaban.
No me dirigieron la palabra en toda la noche, ni un puto saludo.
Allí estuve un montón de horas, hasta que me hacía pis y tuve que mear en un rincón.
–¡¡¡Qué quieres, que me mee encima!!! –me tuve que cabrear y me cogió miedo el pringao.
Ni así me dirigió la palabra el segurata.
Les puse la cosa seria y reaccionaron.
Uno llamó a los municipales, pero los pringaos tenían bajadas las rejas de la estación y el coche de los munipas se fue.
Hasta el primer tren, que llegó el nuevo taquillero y les ordenó a los seguratas que me acompañasen hasta El Carrascal.
Eran mudos, me acompañaron hasta la puerta de casa y ni una palabra.
Ni me pidieron el carnet, no lo llevaba.
–Gracias por la conversación, juratas, sois unos cachondos.
Ni me contestaron.
Pero qué hijos de puta, no fueron capaces de traerme en toda la noche.
Y entré en casa a dormir.
Y lo peor viene ahora, que la jefa me dice que no me van a dejar salir a la calle porque vuelvo muy tarde.
¡Y cómo le explicas a esta ¡¡¡si todavía no lo sabe!!! que yo soy cojo, que tardo mucho en los transbordos, que nunca sabes cuándo pasa el último metro y que no tengo un duro!
Podía ocurrírsele a la jefa darme para un eurotaxi, en vez de darme broncas, oye. 

Otra vez a Ferrol


HeavyMetal
Otro año más que me marché a Ferrol del Caudillo. Siempre será del Caudillo Ferrol, para su desgracia.
Y son dos veranos consecutivos subiendo al norte.
Me trae muy buenos recuerdos. Estuve viviendo muchos años allí. Hasta el año pasado, llevaba sin ir por Catabois desde el 97.
Y me he ido a encontrar una ciudad muerta.
Unos días antes de venir, había ido en compañía a ver a Alejandro Sanz. No fue un buen concierto, me aburrí muchísimo con él, no con la compañía.
Me tuve que comprar hoy cuatro bolígrafos para poder escribir esta mierda de crónica.
No fui muy lejos, por Catabois abajo un poco. Ahora, así, puedo escribir.
Aquí no quieren salir las cuidadoras de excursión. Posiblemente es el último año que hay intercambio.
El año pasado hice un chulo reportaje sobre El Ferrol. Este año mi artículo no mola.
En lugar de salir por Ferrol, que está todo visto, estás leyendo Luna nueva, de Crepúsculo.
¡Así estás de mustio! ¡Como un vampiro!
Este año investigué poco la ciudad, tengo poco que contar, aunque el año pasado ya conté todo.
El primer día que fui por Catabois me quemé los brazos y la picota por no pedir crema.
Un voluntario me sacó un día. Fuimos al Parrulo, un bareto de barrio en la misma calle, pero lejos, en el Inferniño.
Me dice Conchita: “Se saluda al Pirata, otra vez por aquí”. Y yo le contesto: “A ver a la novia de este puerto”
Cómo echo de menos a mi amigo Olegario. Los dos hemos pasado muy buenos ratos en esta ciudad.
A Olegario no le sentó bien el secano. Se fue a Madrid y la palmó.
Olegario y yo entramos juntos en el CAMF del Ferrol en el 92.
Fuimos muy felices los dos en esta ciudad, recorriendo la carretera de Las Pías.
Vino a Leganés a morir a mi lado.
Yo lo puedo contar. Olegario, no, que está bajo tierra.

Una despedida


HeavyMetal
Llego a mi casa, a Leganés, el día 19 de julio y la noticia me llueve como una tormenta: se va la directora.
Lo primero, decírselo al colega, un email.
Es la vida misma, Silvia.
No sé si fue tu decisión o es que no te dejan trabajar.
Increíble, es mi oportunidad para hacerte el poema más hermoso de la historia.
Ha sido un placer haberte conocido.

La decisión viene de arriba, me acabo de enterar ahora, que leí tu nota.
Eso de arriba no suena bien, tras esa palabra se esconden todos los peces gordos de La Vaguada.
Tienes que ser valiente como lo soy yo, que llevo con mi silla de ruedas toda la vida y no hay quien me pare.
Me está resultando fácil hacerte esta despedida.
Mi oficio de poeta me obliga a escribir muchas despedidas a demasiada gente, pero nunca una directora me había pedido un poema.
Por suerte, tú no te vas a morir nunca.
Y esto que te pasa sólo fue un cambio de destino.
Los compañeros de escritura sí que se me mueren y los echo mucho de menos.
Es muy duro este trabajo de escritor al que me obliga el colega.
Bueno, compañera, como decís en Argentina, que te vaya bonito.
Un abrazo
Tu amigo Gabi. 

Bienaventurados


HeavyMetal
Bienaventuradas las personas que vienen aquí, a la residencia, a hacernos compañía y a ayudarnos.
Y mi amiga Isabel y mi amigo Nacho me emocionan, hacen una pareja perfecta.
Y bienaventuradas las personas que nos asisten aquí, gracias a todas esas cuidadoras y camareras…
Para cuatro euros que recibís, a cambio de tantas atenciones.
Es una alegría estar con vosotros, gracias, y estar en vuestras manos.
Es un placer ver a Isabel y a Nacho, los dos tan juntitos llenos de amor, y respetados…
Cuando Manuel cuidaba a mi amigo Alfonso Gálvez, eso sí que era hermoso.
Bienaventurado, Manuel.
Me tenéis que creer, no me gusta el mal ajeno.
Cuando veía a Ramón y a Ali, juntos y atentos el uno de la otra, se me ponía la carne de gallina…
Un regocijo ver a estos dos compañeros, personajes de su historia en la silla de ruedas.
Ponía el vello de punta, era todo tan bonito.
Y cuando Enricucho viene a comer con Carmen Soria, ¡qué pasada!
No me alegro tanto de mi bien como del bien ajeno.

La gente somos raros


HeavyMetal
Ser revolucionario te puede causar serios conflictos.
¿Por qué te puede traer problemas?
La gente somos raros.
Yo me aburro de todo, soy un revolucionario por aburrimiento.
Me gustaría tener novia que esté conmigo para lo bueno y lo malo. Lo veo muy complicado, sin embargo, esto de la novia, no la revolución. Ojalá me equivoque.
Es muy importante para mí, por los cuatro continentes lo voy anunciando, lo de la novia, no lo de la revolución, que esa viene sola.

Lo que yo quiero es una novia


HeavyMetal
Ya no me acuerdo cuándo empecé este diario.
Ya son años.
Ahora, como me he vuelto un vago, no me dedico a nada.
Y mira que aquí, en el CAMF, hay actividades, que si radio, que si excursiones, que si terapias, que si UPL, que si boccia.
Yo solo escribo y voy con Amparo, a su taller. La pintura no me gusta, me gusta ella, me trata con respeto, que yo soy muy rebelde.
El último cuadro que hice fue El Grito, de Munch no, el mío.
Ahora estoy con un abstracto que no acaba de gustarme.
Y si falto, pues falto, Amparo a eso no le da importancia porque dice que yo soy lo importante.
Pues yo lo que quiero es una novia.
Ya no tengo ilusión por nada, salvo las mujeres.
Siempre estoy igual. A lo mejor es una suerte, pero a lo mejor, no.
Hace algunos meses, haciendo fiesta a la vida, y ahora no hago nada.
El otro día me lo pase en grande con Patricia Tapias en la FNAC.
Le llevé la revista Proposiciones, el nº 11, con la entrevista que le hice el día que vino a tocar aquí, al CAMF.
Estoy bastante triste, me gustaría cambiar, todo me aburre. Y una novia me vendría bien.

En Ferrol, de intercambio -3


HeavyMetal
Empezamos la rutina otra vez, no pasa nada, estoy en Leganés.
Tenemos que tirar el centro de Leganés y hacer uno nuevo.
Vaya unos 25 días, este verano. Para mí han sido muy especiales.
En el año 92, cuando ingresé allí, Ferrol era una ciudad de muertos.
En Catabois solo existía el CAMF y el hospital Arquitecto Marcide.
Y en Ferrol, el Arsenal y la estatua de Franco, y poco más.
Los astilleros ya se habían ido a tomar po'l culo.
Estuve un día en Ferrol Vello, toda la parte de Los Irmandiños y Plaza Vella, por Cantón de Molins.
Allí me encontré a un buen hombre que me acompañó y pasamos la tarde juntos.
Me comentó:
Haces bien en vivir en Madrid, porque esta es una ciudad muerta desde que borraron al Caudillo Paco de su nombre.
Era un nostálgico. Me paseó por el Arsenal y me hablaba en galego.
Me lo contó todo de la historia de la ciudad. Le interesaba la cosa militar sobre todo, que a mí no me va.
Era sábado y el buen hombre, un poco facha, me paseó por el Museo Naval, dentro del Arsenal.
Salas petadas de maquetas de barcos de grandes dimensiones, banderas, armamento, cartografía, velas y utensilios de marinos, cosas.
Mola más el Dique de la Campana, el más grande en su momento, que también me lo explicó.
Se lució el ingeniero Comerma, no sé qué hizo en este dique con la fuerza de las mareas que todavía funciona, y lo van a declarar Patrimonio de la Humanidad.
He traído muchísimas historias de la ciudad.
En el año 92 tenía a los maderos hasta los huevos.
Un día fui con Olegario a la discoteca. Hasta ahí, perfecto.
Luego, para subir a la residencia, todo Catabois es cuesta arriba. Mi amigo Olegario subió poco a poco. Yo me quedé atrás y paré una lechera de la madera y me subieron ellos.
Otra noche, iba solo a Onda, otra discoteca. En esto que se para la Cruz Roja por Carretera de Castilla y me devuelven al centro por la cara.
Al llegar, estaba Juan en Recepción, y les dice:
¡Piraos! Que Gabriel iba a la discoteca, que le habéis jodido la noche.
Y los pringaos me bajaron hasta la misma puerta de Onda. Luego volví en un taxi.
Ahora, esta salida del centro por Catabois, la carretera, es una calle más presentable.
Se conoce que Fraga, antes de morir, se pasó por aquí e hizo un favor a los cojos. ¡Como él tampoco andaba ya muy allá!
Hace dos días, este mismo verano, cuando subía a las doce y media, una piva paró el coche:
Vamos, moreno, que te subo hasta donde quieras.
Así son estas gallegas.
El segurata, que me estaba esperando, me comenta envidioso:
Qué bien te lo montas, Heavy.

En Ferrol, de intercambio -2


HeavyMetal
Por siempre Madrid. Madrid no tiene precio, el foro no tiene desperdicio.
En Madrid también soy necesario, sobre todo para la emisora de radio EcoLeganés.
Eugenio, el antiguo director, mucho abandonó el centro de diversos de Leganés.
La nueva directora lo quiere levantar, pero está viejo.
El domingo que viene voy a tener un encuentro chapeau, voy a ver a Raquel.
¡Qué recuerdos de esta ciudad! ¡Raquel, mi musa gallega!
Aquí en Ferrol tengo mi residencia de verano. Allí, en Madrid, está tu casa para producir en invierno, que haces de todo, tú.
El otro día, cuando subía por Catabois, sería la una de la mañana, un olor a mar alucinante. Ferrol huele a océano y a tiburones.
Con un poco de suerte, como tengo vacaciones una vez al año, me vengo otra vez a Ferrol. Qué mejor que venirme a Ferrol de intercambio para el próximo año sin pagar un duro, si puedo.
Menudo reportaje estás preparando para el blog.
Todo o casi todo lo vas dibujando en estos renglones.
Es un lujo para tus lectores que conozcan las vacaciones del menda.
Mi amigo César ya se siente mejor aquí, feliz haciendo pulseras entre las gaviotas.
Escribo estos versos para la tumba de mi amigo Olegario.
Pasamos muchas juergas juntos y muchas noches sin dormir.
También se fue para allá, a Madrid, y en Madrid descansa de los fantasmas su cuerpo.
Miguel, César y Gabriel, o sea yo, los tres que vinimos de Leganés a este CAMF de Ferrol, más o menos situado a gran distancia del centro de la ciudad.
Y hoy, uno de agosto, en el pueblo de Ares nos estaban esperando unos chicos para pescar. Y la playa, un sueño.
Las vacaciones que estoy teniendo son un lujo.
La chica camboyana que me encontré en la playa, su novio es de Pinto, Madrid, vecino.
Y se llama Gabriel, qué casualidad, como yo. Impresionante, colega.
Menudo reportaje, ole tus huevos, cabrón.
El trabajo de mi amigo César no es valorado en Leganés.
Aquí, en Ferrol, se lo quitan de las manos, las gargantillas, las pulseras, todo lo que hace.
A menudo me tengo que bajar de la moto a hacer aguas menores.
Cuando vuelvo al centro, como está muy lejos y hay aceras, me arrimo a un árbol y lo riego un poco.
No nos podemos quejar los cojos, qué tontería quejarse.
A un sinfín de gente le has dado la dirección del blog.
Y tienes a tu amigo Camilo, de Inferniño, fichado, con teléfono y todo.
Ya dije que lo conozco desde 1992, me daba mucha marcha, eso sí, de capilla en capilla.
Llevaba 16 años sin verlo, desde el 96.
Seguro que a la chica camboyana y a su novio de Pinto te los cruzas en ParqueSur una tarde, por la FNAC.
Te lo estás pasando cañón en estas vacaciones, ya no tengo palabras para expresarlo.
Cada uno hace los reportajes como quiere. Mi rollo es escribiendo, no con fotos o DVDs. Con letra se ve mejor el paisaje.
Cómo estoy echando de menos al colega.
Para octubre, pongamos mejor en septiembre, saldrá este manuscrito en el blog.
Cómo te lo has currado este verano en la residencia de Ferrol con el cuaderno de Truyol y tu boli. El colega me va a felicitar.
Qué vergüenza de cómo está Leganés, tan viejo ya.
En Ferrol el desayuno es impresionante, con fruta y de todo. Y filloas. Todos dicen que es la comida más importante del día.
Leganés necesita hacer obras. Desde que se abrió, no lo tocaron.

En Ferrol, de intercambio -1


HeavyMetal
Qué ciudad más fría ésta, Ferrol.
Te vas de Leganés, condenado. Cambias de chip, es saludable.
Qué curioso y relajante es el canto de las gaviotas.
Mi amigo César se ha equivocado, viene conmigo pero extraña a los colegas, me da mucha pena.
Quise llegar el primer día a la Plaza del Inferniño, donde empezaba la ciudad cuando antes, pero se me ha hecho tarde.
Cuántos amigos me he encontrado aquí, en la residencia.
Juan, el camarero: este tipo, la última vez que me hizo la cama, cuando antes, cuando me fui de Ferrol, me hizo la petaca, sí, como a los quintos.
Desde el 96, que me fui a vivir a Leganés, no había vuelto a Ferrol.
Recuerdos muy hermosos me vienen al tarro. El colega va a disfrutar cuando los meta en el blog.
Y el graznido de las gaviotas, tan bello que me pone la carne de gallina. Seguro que estas vacaciones las repito.
Hacía muchísimo que no salía de Leganés. Ya era hora, cabrón.
Seguro que recomiendo a otros compañeros esta aventura del intercambio.
Por ejemplo, a mi amiga Carmen Soria, que no ve más allá de los ojos de sus amigos Willy o Ana Torralba.
Varias cuidadoras me han recibido con mucho cariño, no se puede expresar.
Ignacio Melanga también me recordaba, o Teresa, prácticamente todos seguían igual, qué suerte.
Mucha, mucha gente que ha quedado en el recuerdo. Y después de más de quince años sin vacaciones.
Qué bueno, qué hermosa la oportunidad del intercambio con colegas.
Y tu amigo Olegario seguro que te estará viendo desde el infinito. Salíamos juntos y llegábamos hasta Cantón de Molíns y el puerto. Nos daban las tantas. Olegario disfrutaba más que yo.
Lucía, la psicóloga anterior a Gema, me dijo un día en Leganés:
Hay un nuevo ingreso, viene de Ferrol, se llama Olegario.
¿Olegario López?
Sí.
Tengo que verlo, hemos subido muchas cuestas juntos.
Cuando le pude saludar por fin, me di cuenta de que ya venía un poco tocado a Leganés. Había cogido el mal de los gallegos, el miedo a los fantasmas.
He sufrido mucho observando su deterioro, hasta su muerte. A veces morir es descansar.
Esta ciudad se cierra a las 22,30 de la tarde en agosto, a esa hora no ves un alma.
Joder, los recuerdos me atraviesan como cañonazos del Arsenal.
Bajo toda la Ctra. de Catabois, que ahora la cruzan avenidas con semáforos.
Cuando entonces no había nada, Olegario y yo circulando cuesta abajo y cuesta arriba.
Molan estas vacaciones, pero no dejaría Madrid por nada.
A cuánta gente he abrazado, José Luis Gundín, Elsa, Maribel, Miguel... Es muy hermosa la crónica que estás haciendo.
Fui hasta la Rúa de Galiano y Plaza de España... Cómo está de cambiado, macho.
Vaya día más grande tuve hoy, 22 de julio. Encontré a mi amigo Camilo, quince años hacía que perdimos el contacto.
Qué fácil se hace rezar cuando estás con Camilo, dios te oye, Camilo tiene la llave del cielo.
Y el día 23, casi se me revienta el corazón. Todo Catabois abajo, y al llegar al Inferniño, entro en la cafetería Valencia.
Allí pregunté por Miguel. Estaba en el hotel. Como eran las dos y pico, entré a comer al Parrulo.
Estas vacaciones sí que son un lujo. Y me las merezco, después de todo lo que he escrito en el blog y de tantos programas de radio.
Y Nacha, que me tenía agotado, todo el invierno dándome el coñazo con el orden, es muy cansina.
Fue un día muy emotivo, el día que encontré a Camilo. Sabía dónde buscarlo. Cuántas emociones recogen estos renglones torcidos.
Joder, y mi amiga Raquel, del Inferniño, que por fin lo digo, que también nos abrazamos, que yo estuve enamorado de ella.
Has aumentado el número de fans para nuestro blog de
Escribiradrede.
Tus primeras vacaciones después de una eternidad.
¿Con cual te quedarías, Ferrol o Leganés?

17-VI-2012: Bruce Springsteen en el Bernabeu



HeavyMetal

Cuesta escribir sobre uno de esos conciertos que sabes que vas a recordar mientras vivas.
Desde que vivo en el CAMF, el número de eventos al que asisto es incontable.
Y me ha pasado de todo: cómo yo me muevo en silla de ruedas ¡bendito sea dios que puedo hacerlo todavía!
En el mes de diciembre, que se pusieron a la venta las entradas, le hice los planes a mi Colega. Saqué mi entrada y otra para él.
Hacía falta una tercera, para la parienta. Y tuve que ir por ella.
¡Qué bronca! Las tres estaban separadas, cada una en una punta del estadio.
Y la parienta dijo que no, que ella no iba a estar sola allí, en medio de la gente.
Pero a él le tenía ganado. Y se trajo al hijo.
A los 15 días que llegar de Grecia, que se fueron a consultar el horóscopo en Delfos, nos vamos al Bernabeu a ver a Bruce Springsteen.
Seré cabrón, cómo le lié.
Lo único que hago es oír música, ir a ver a mis grupos favoritos.
Y el domingo 17, una fecha histórica, un concierto de record.
¡Y viendo al Boss con el colega y su hijo!
Cuando le pronostico que iba a estar cantando tres horas, el colega se echa las manos a la cocorota.
El colega no soporta más allá de una hora, lo que dura un CD.
El Bruce estuvo cuatro horas dejándose la piel en el estadio.
Por algo es el Boss, y con 62 años, la edad del colega, son quintos.
Mas de 60 000 personas en el estadio coreando sus canciones, una a una.
Sacó a un niño al escenario y también se sabía la canción, ¡y no estaba preparado!
Nos colocaron lejos del escenario, en una tribuna, porque en la pista el colega no tenía silla.
Su mujer se quedó con los niños, decía él.
Cada vez me salen mejor las crónicas, soy un buen periodista.
El hijo del colega pilló un sitio estupendo.
Pues así es el Boss, que no le valen dos horas de concierto: Cuatro.
Y las señoras de su edad bailando en el césped, las cuida bien, que ya no eran niñas.
Fue divertido.
Podría decir de todo de Bruce Springsteen. Cantó lo suyo, con su gente, y durante cuatro horas.
Que se dice pronto, cuatro horas allí, dejándose la piel.
Y luego, toda la castellana arriba para buscar un taxi.
Pues así soy yo, de concierto en concierto. Y también estuvo Laura.
Se vendió todo el papel, fue una noche para no olvidar.
El mejor partido en el Bernabeu.

Raphael en el Teatro Compac

HeavyMetal
El otro día fui al Teatro Gran Vía a ver el musical de las mentiras de Sabina, sin Sabina.
Pero ayer sí tuve un gran día, con Raphael, en el Compac.
Qué día más grande tuve. Salí de casa antes de las 11.
En El Carrascal estaba a las 11 y llegué a Callao sobre las 12.
La verdad es que me puse un poco nervioso y se lo dije a la policía.
Los polís me preguntaron qué estaba esperando.
Mi tía llego a las 12 30 y comimos en Rodilla.
Comiendo con ella, le digo a mi tía: “Por la tarde a las 19 h. voy a ver a Raphael”.
“Yo te llevo al teatro”, me contestó.
Hablamos mucho.
Fuimos dando un paseo hasta el teatro, estaba cerca.
Estuvimos bromeando. “Un HeavyMetal en un concierto de Raphael, el mundo al revés”, me decía.
“Pues yo no saqué entrada para ti por si te daba un infarto de la emoción”, le decía yo.
Pero muy seria me dice: “Cómo me gustaría ver de nuevo a Raphael”.
No nos lo podíamos creer, cuando me pasó a la sala y no salió.
Los del teatro la dejaron que se quedase conmigo. Disfrutó todavía más que yo.
Rafael es un fenómeno de voz. Tres horas cantando a presión, y con casi 70 años. Bueno, 68, para ser más exacto.
Y yo voy a los conciertos que me da la gana.
Mucho mejor el Raphael que las cien mentiras del Sabina sin Sabina.
Es un profesional este tío.

El primer día

HeavyMetal
Hace bastante tiempo que no escribo a mano.
Mi palabra es una oración, pero ya he perdido la fe.
Cómo echo de menos a la familia.
Los traicioné mucho. Eran otros tiempos.
Se me cruzó la vena y denuncié a mi hermano injustamente.
Algunos me daban muy malos consejos, pero yo metí la gamba.
Me perdonó mi hermano.
El aburrimiento es muy jodido.
Todas las noches, antes de dormir, pienso en la muerte.
No sé cómo dejar de existir: apáñate como puedas.
Siempre estoy igual. Como me aburro tanto, pienso estas tonterías.
No hago nada, dejo pasar el tiempo y me vuelve la vida.

Homenaje










HeavyMetal





Me está costando bastante hacer este poema, no me gusta hablar bien de los vivos.
Carmen Soria es una amiga que admiro mucho, y este homenaje va a ser una fiesta para ella.
Se lo está pasando de puta madre. Miradla bien, que no siempre sonríe.
Yo la quiero mucho.
Lo mío es el rock and roll y no estas tonterías de escribir un libro.
Felicito a Carmen aquí, delante de vosotros, no tengo envidia.
A mi también me gusta escribir, pero lo mío es la poesía. Nadie me entiende.
El rock es mi vida y mi muerte, menudas movidas tengo cuando voy de concierto.
Siempre me mandan al 091.
Carmen Soria nunca me quiere acompañar. Haríamos buena pareja los dos.

Un 19-J ante los leones del Congreso

HeavyMetal
Te lo pasaste teta el Sábado, 18 de junio, bailaban tus amigos en el Rigoberta.
Cuánta poesía en el escenario.
Qué bien bailan mis compis.
Hubo un comentario de Marta sobre Marcos que me hirió, los dos bailarines de la LisarcoDanza, pero es conveniente no dar detalles.
Menos mal que mi amiga Guiomar se decidió a venir a ensayar a mi casa, al CAMF, con los chicos de la LisarcoDanza.
Y ahora sé que bailan en los Teatros del Canal en día 25, sábado.
Ojalá se venga conmigo a Neptuno, mañana, mi amiga Marta, la bailarina, que no me hace ni caso.
Es lo que mola: nosotros somos diferentes, y eso algo le comunica al público, supongo.
El otro día me pidió Rafa, el director de la Lisarco, que bailase para él.
Pero el poema bonito es lo que voy a escribir del 19 de junio, con los indignados.
Qué chico más original eres, eres la hostia.
Por poco me quemo vivo al sol, toda la mañana al sol.
Entré por la Carrera San Jerónimo, con un par de pelotas.
Empujaba mi silla otro indignao como yo.
¡Qué fuerte, macho! Llegamos al cordón policial y nos dejaron pasar.
Cuando llegó mi metro a Marqués de Vadillo, la línea está cortada y nos echan del vagón.
Fue un viaje muy completo. En Marqués de Vadillo cojo otro tren que viene al rato.
Y me lleva de vuelta a Casa de Campo.
Este es el tren para los tiraos como yo, porque había autobuses gratis, pero no podía salir a la calle porque Marqués de Vadillo no tiene ascensores.
Y el segurata se negó a ayudarme.
Y desde allí, a la Casa de Campo y cojo la línea 10 hasta Plaza de España.
En Plaza de España subo a la superficie, ya que continuaba bajo tierra.
Tres horas de marcha en el 19-J y todavía no había comenzado a andar.
Y ahora, bajo un sol de justicia, en dirección a Neptuno, y cuesta arriba.
Muchos colegas me dicen por qué no llevo silla eléctrica. Es una buena pregunta.
Yo sí que hice una buena marcha, solo hasta Callao y Sol tirando del carro.
Un chico desgreñado comenzó a tirar de mi silla en Sol, en dirección al Congreso.
Ya lo pongo ahí arriba, pasamos el primer cordón policial.
Y allí estábamos los dos ante los leones. Y todo Neptuno repleto de gente que quería llegar donde nosotros ya habíamos llegado.
En el cordón policial de acceso a Neptuno desde el Congreso nos pararon. Ahí me quedé.
En Nectuno gritaban como un mar, con un fondo atronador de bongos.
Estaba emocionado vivo y tenía que mear.
Pedí permiso a los leones y a sus pies hice aguas menores, o sea, que meé en las barbas del Congreso.
Y con tanto sol y tanta marcha, me quemé vivo.
Esto es cojonudo.

El campamento de sol

HeavyMetal
Ya es hoy el día 24, porque son más de las 12 de la noche, pero ayer fue un día histórico.
A media tarde de ayer, día 23 de mayo, vino al CAMF, a charlar con nosotros, Julio Llamazares.
Y lo primero que se me ocurre preguntar es por el campamento de la Puerta del Sol.
Tiene su lógica, desde el 15M no hablamos de otra cosa.
Y, cuando terminó la charla, me marché al campamento.
Estuve un rato con los chicos, firmando algunos manifiestos de la DIVERTAD: Dignidad más Libertad en la Diversidad.
Cojo el metro hasta Puerta del Sur, luego hasta Casa de Campo.
Fui por la línea 5, que esa sí que da la vuelta hasta Callao.
¡Cómo cambia la vida! Antes del 15M me quería pegar un tiro.
A mucha gente de la mani le he dado la dirección de nuestro programa de radio en EcoLeganés.
El colega me quería llevar a escuchar otra vez a Llamazares, que hablaba en el CC del Saramago.
Me parece que son catorce estaciones. Luego, en Callao, voy hasta Sol con mi silla, empujando con los pies.
Días como el de ayer hay que aprovecharlos, aunque yo lo siento mucho por el hermano de Emma, que se murió también ayer, día 23. Lo siento, Emma.
¡Qué maravilla de poema! ¡Ni Julio Llamazares escribe así!
Había gente de todo tipo, hay muy buen rollo en Sol.
Se pone contentísimo el kiosquero cuando me ve pasar por delante de su ventanilla.
Ahora es día 26. Llevo yendo a Sol tres días consecutivos, del Lunes 23 al Miércoles 25.
Y, entre medias, el programa de radio escribiradrede, habando también del campamento de Sol.
Son tres días, se me ha juntado la noche con el día.
El 24, un chico me ayudó a subir al metro de Plaza de España.
Ayer, 25, me acompañaron tres chicas hasta Plaza España, a cual más bonita.
Los adredistas tenemos que conseguir que vuelva Julio Llamazares al CAMF.
Ojalá que las chicas que me subieron ayer hasta el metro se acuerden de venir a visitarme.
Creo que me voy a equivocar, no vendrán, tengo muy mala suerte para este tipo de cosas
Tres veces he estado allí, en Sol, apoyando en todo.
Y hoy, 29 de mayo, fui a poner el broche de oro.
Me parece que mañana hablarán de levantar el campamento.
Todos durmiendo juntos, niños y niñas, seguro que follan también.
¡Qué maravilla de poema estás escribiendo! Para la posteridad.
Esta poesía narrativa mola mucho más que aquellos de los evangelistas.
Se lo llevé, lo escrito hasta aquí, lo leían e impresionaba a la gente con la que me cruzaba allí, en Sol.
Con la silla de ruedas me cruzo toda la ciudad.
Con este poema y con el cartel de DIVERTAD me hice el dueño del campamento, que allí ya tengo colegas.
Lo voy a meter al blog de escribiradrede.
Este poema, o manifiesto, sí que tiene fuerza, una vitalidad como un obús.
Hay que vivir el momento, primero es tu vida y luego la vida alrededor.

De malos rollos

HeavyMetal
Desde que me metí en estos centros mi comportamiento es malo.
Sólo estoy bien cuando me voy por ahí, con mis chicas, a follar.
Pero me gustaría estar más unido con mi hermano, aunque las circunstancias nos separan.
Me ha llamado hoy mi hermano, que es mi cumpleaños, estaba trabajando.
Le dije que yo estaba ocupado, en un curso de periodismo.
Él también estaba ocupado.
No le puedo ver, aunque hoy sea mi cumple.
Me estoy muriendo de pena, siempre solo.
Joder, todas las noches pensando en morirme.
No encuentro la amistad, con lo importante que es.
Ahora no creo en la amistad.
El mejor amigo, mi hermano. Porque amigos amigos no existen, y menos para nosotros, los cojos.
El puto dinero ha roto el cariño de mi hermano.
Me ha dicho que no vende nada.
Tendré que hablar más con dios, de estos malos rollos.
No son mis mejores días del año.