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Navidad digital


Adredista 7
Con la llegada de la primavera del 2012, el arcángel Gabriel consideró necesario ponerse en contacto con todos los habitantes de las esferas celestiales para hacerles una proposición: deberían dar los pasos necesarios para buscar la forma de preparar un nuevo nacimiento del Hijo de Dios, que salvara a la humanidad.
Si bien es cierto que la primera venida del Salvador, en el siglo I de nuestra era, ha protegido al ser humano de desastres y tragedias como la esclavitud, luchas tribales, racismo, etc., la inquisición y los fundamentalismos, las confrontaciones bélicas, la pobreza y miseria en gran parte del mundo continúan. Y el planeta, en este momento, está amenazado por problemas más drásticos: guerras bacteriológicas, cataclismos geológicos, el dinero elevado a rango de Dios y sobre todo la ausencia de principios en gran parte de los individuos. Se hace necesaria pues una nueva venida del Hijo de Dios. Hay que poner manos a la obra.
Constató que gran parte de los ocupantes de las esferas terrestres estaban ausentes. El Arcángel Gabriel se encontraba de vacaciones con el IMSERSO, otros muchos ángeles estaban ofreciendo un concierto musical para recoger fondos para los niños discapacitados, un grupo de serafines y querubines permanecían en los cúmulo-nimbos participando en una gimkana, los arcángeles se encontraban en un balneario recibiendo tratamiento de talasoterapia.
Contaba, eso sí, con la ayuda de las nuevas tecnologías, en las que todos los habitantes celestes estaban muy puestos. Todos ellos contaban con un ordenador personal que llevaban siempre consigo.
Por medio del SKYPE pudo mantener una conversación con todos ellos. La mayoría estaba de acuerdo con él. Se eligió una comisión de arcángeles: Rafael, Miguel, Gabriel y Ezequiel, para llevar a cabo la encomienda: el nuevo nacimiento del Hijo de Dios, sin apartarse de la tradición, que protegiera a los humanos ante la que se avecinaba.
En primer lugar deberían buscar una joven virgen. La cuestión era peliaguda en los tiempos que corren. Pensaron en una muchacha de catorce años, ya que a esa edad es más fácil no haber caído en la tentación de la carne y de ese modo permanecer virgen.
Introdujeron los datos en Internet: Muchacha, catorce años, virgen virtuosa, llena de gracia, bella y encantadora. De esta forma hallaron a una joven que cumplía los requisitos. Su nombre era Sofía. Vivía con sus padres y su casa estaba a punto de sufrir un desahucio.
El arcángel Gabriel, que era ducho en la materia, se presentó en la casa de Sofía y le anunció que daría a luz al Hijo de Dios, al que llamaría Salvador, que traería la paz al mundo.
Sofía quedó muy desconcertada, quiso expresar sus dudas, pero el arcángel la tranquilizó: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”
Pasó el tiempo. Ella estaba a punto de dar a luz. Le habían arrebatado la casa y caminó y caminó buscando un lugar para que naciera Salvador. Encontró una caravana abandonada en un solar de Leganés y allá se refugió.
Los que vivían por los alrededores, en el momento en que la vieron, escribieron un wassap a un miembro de la ONG Manos Solidarias de Leganés y le comunicaron que había una joven a punto de dar a luz en una caravana y le indicaron el lugar. Al instante decenas de voluntarios se acercaron por el lugar, le acondicionaron la caravana para hacerla habitable. Una comadrona ayudó a nacer al niño Salvador.
La noticia se extendió en forma de ondas vibratorias por el espacio, así como por todos los canales de la Red. El equipo Patrañas decidió ir a verles. Les ofrecieron como regalo todos los bellos relatos creados por ellos. Sofía lo agradeció y Salvador correspondió con una sonrisa divina.

Relato de Navidad de Nuestros Tiempos

Adredista 7
Se acerca el gran acontecimiento de la Navidad, un suceso que data de hace más de dos mil años y que se renueva y se recrea cada año. Como estamos en el siglo XXI, en la Real Academia de la Historia hemos considerado que sería bueno buscar un juglar actual que lo cantase, y que lo hiciese siguiendo los signos de los tiempos.
En la búsqueda de este narrador moderno, hemos expuesto el proyecto al “colectivo Patrañas” de Leganés, que ha elegido a un escritor para que realice la tarea. El colectivo le ha exigido como requisito que sea fidedigno, tanto con los personajes como con los acontecimientos. Y el escritor ha exigido permanecer en el anonimato.
Anónimo comienza la investigación para establecer la conexión de los personajes del relato inicial con los de los tiempos actuales. El primero que aparece en la narración de los evangelios es el ángel que anunció a la virgen María la concepción del hijo de Dios. En su análisis constata que en el siglo XXI existen los ángeles, que esperan a que los hombres estemos preparados para así poder manifestarse.
En cuanto a los Reyes Magos, la situación es más compleja, dada la época de crisis por la que estamos atravesando, aunque podrían ser sustituidos por magos virtuales sirviéndose de las nuevas tecnologías. Con los personajes secundarios no he encontrado mayores problemas. Quizá José, que sobraba en la historia.
Siguiendo este guión, nuestro Anónimo se pone manos a la obra:
Había una vez una hermosa joven, por nombre María, que vivía en gracia de Dios y estaba más que preparada para recibir a los ángeles. Uno de ellos, Gabriel, le anunció que concebiría un hijo. María se extrañó y le respondió que no entraba en sus planes la vida en pareja y menos aún tener un hijo. El ángel le respondió: ‘El Espíritu Santo vendrá sobre ti y darás a luz un hijo, por nombre Jesús, que será llamado Hijo de Dios’.
María queda en estado de consternación. Aunque estaba educada en la fe católica, ese lenguaje no se ajusta al chip que conecta su cerebro, no está procesado. Tiene que pasar unos minutos en estado de meditación. Sin embargo, recibe una especie de revelación y da su conformidad al ángel.
Pasados los nueve meses de embarazo y sin tener un lugar propio para dar a luz a su hijo, busca un edificio abandonado, pero un poco sucio y maloliente. Allí se acomoda. El movimiento Okupa ofrece su ayuda, deja el edificio como los chorros del oro y ayuda a María a traer al niño al mundo.
Pocas horas después, María recibe un mensaje multimedia de los Reyes Magos con sus regalos virtuales: oro, incienso y mirra. Lo recibe en la pantalla de alta resolución de su móvil, despertando todos sus sentidos, incluso el olfato y el tacto.
La gente de los alrededores, jardineros, trabajadores, barrenderos, amas de casa, niños, incluso un grupo del movimiento 15 M, se acercan hasta el lugar y veneran al Niño Dios, a la vez que le ofrecen a María alimentos para el niño, ropa, cosas de aseo... y todo aquello que cubra sus necesidades.
Y eso aparte del apoyo logístico del movimiento Okupa para poder continuar en el edificio, que a pesar de la intervención de la policía y fuerzas del orden para desalojar a María, se ha puesto en marcha para impedirlo.
Y en ello estamos”.
(Y os emplazamos a vosotros, Heterodoxos, a que realicéis para el próximo año el relato de Navidad con gracia y donosura).

Carta a Carmen Soria

Adredista 7
Aooo, Toro Sentado:
Llegar hasta nuestros oídos que tú escribir un libro: “Manifiesto Saltamontes”. Nosotros leer y emocionar mucho. Cuervo Alado quedar impresionado por la historia que contar sobre el Monte Taigeto. Sufrir por comprender que tú sentirte identificada con los espartanos que ser arrojados por ese monte.
Toda la tribu manifestar el deseo de acompañarte en cada una de las peripecias de tu vida. El tiempo no ser problema, pues ya sabes que manejarlo según una visión circular.. Todos desear que tú ¡al fin¡ “encontrar tu morada”, la que pertenecerte.
Extrañar que el libro no recoger la experiencia vivida en nuestra tribu, cuando tú acompañarnos ante gran jefe de EEUU, para entregarnos y poner fin a enfrentamientos y conseguir tu amnistía...
Nosotros haber suponido que tú reservar esa historia para un nuevo libro, que convertirse en bet-seller y hacerte más famosa.
Nosotros siempre respetar y seguir haciéndolo.
Un saludo diux
Tribu suix humkpapa

Sínodo de ángeles

Adredista 7El nueve de marzo del año 2.010, el arcángel Miguel, jefe de los ejércitos de Yahvé, hizo sonar su trompeta para convocar a los ángeles, arcángeles, querubines, serafines, tronos, dominaciones, virtudes, potestades y principados a un sínodo.
A las doce de la mañana comenzó con el siguiente orden del día: El nacimiento del Hijo de Dios, Jesús, ha de ser como mandan los cánones.
“Hay que pararle los pies a una tal Petra Olivares, que durante largos años ha tergiversado el espíritu navideño. Ha intentado, la muy osada, enmendarle la plana a Dios y transformar a su hijo en un transgresor engullido por el mundo de la marginalidad. Ha hecho de Él un niño con síndrome down, un negro, ha organizado su robo de parte de un grupo de gitanos, le ha hecho vivir el peligro de ser engullido por un caníbal, y ya, el colmo de los colmos, el año anterior ¡era niña! Entre todos hemos de buscar una estrategia para que eso no vuelva a suceder.”
Actuaba como secretario el arcángel Rafael, protector de los viajeros. Anotaba en un pergamino aromatizado las sugerencias de todos los miembros y las conclusiones a las que se llegaban. Las tácticas seguían una doble vía: Intentar inmovilizar a la autora Petra Olivares, la osada, y proteger y salvaguardar a los protagonistas del evento.
La primera operación fue encomendada por el sínodo a su ángel custodio, Zafiel. Este había manifestado que era una tarea muy difícil y que necesitaría el apoyo de, al menos, dos querubines y un serafín. Y el ángel Miguel había escogido a los querubines Eyael y Uriel y al serafín Ezequiel, teniendo en cuenta su destreza y astucia. Se reunieron todos ellos. Después de un intercambio de opiniones, decidieron la táctica a seguir y el reparto de tareas.
El principal campo de acción era el cerebro de la interfecta. Deberían manipularlo, extraer el chip provocador de la alteración de la percepción del mundo real e introducirle una placa que le infundiera conformidad con lo establecido. El querubín Eyael recogió información sobre la cirugía en el cerebro y doctores que la llevasen a cabo con eficiencia en el planeta Tierra. Destacaba el Doctor Zárate, jefe de cirugía cerebral del Centro Médico Nacional de México, por su pericia y saber hacer.
El problema radicaba en trasladar a Petra hasta ese hospital para ser sometida a la operación. Se reunieron de nuevo. El serafín Ezequiel apuntó una idea: para lograr que Petra llegase hasta México, habría que trazar un plan, teniendo en cuenta sus intereses y emociones más arraigadas. Estuvieron de acuerdo en que estos circulaban alrededor de sus tres hijos. Por el método del “Pito, pito, colorito”, le tocó a la mayor, Aldara. Contratarían a una banda de granujas para que la secuestrasen. A cambio les prometerían el perdón de todas las correrías realizadas hasta la fecha, que dios está para lo que está.
Una mañana, Petra descolgó el teléfono. Una voz distorsionada le comunicaba que su hija Aldara estaba en Acapulco. Si quería recuperarla debería viajar hasta allí. Se puso inmediatamente en camino. Nada más llegar al aeropuerto, fue capturada y conducida hasta el Centro Médico Nacional de México. Se le administró un narcótico y la prepararon para la operación. Le tomaron una resonancia magnética, le hicieron una tomografía axial computerizada, y una vez vistos los resultados, el Doctor Zárate comenzó la intervención, que duró aproximadamente cuatro horas. La tuvieron en la UCI varias horas y al día siguiente le dieron el alta. Fueron a recogerla todo el grupo del Taller de Escritura Creativa del CAMF, con el Gabi y el José Luis y el Andrés a la cabeza, y entre todos la ayudaron a reintegrarse a la nueva situación. Petra se sintió muy sorprendida, ya que no recordaba nada de lo que había pasado. Y siguió su vida cotidiana, sin alteraciones.
Y el gran acontecimiento de este año 2010 tuvo por fin lugar tal y como dicen las Escrituras:
“María dio a luz a un niño concebido por el espíritu Santo en un pesebre de Belén, tres reyes magos de Oriente fueron a adorarle, llevando oro, incienso y mirra, unos pastores, que guardaban sus rebaños, se acercaron al portal de Belén y ofrecieron regalos al Niño”.
Y a partir de ahora,, así será y el niño Jesús y las sagradas escrituras serán respetadas para siempre. Dicho queda, amén.

Azul o rosa

Adredista 7En el último congreso feminista celebrado en mayo de dos mil nueve en Carmona, se volvieron a encontrar Carmen Alborch, Lidia Falcón y Cristina Almeida. En una pausa, coincidieron las tres en cafetería e intercambiaron novedades. Les pareció una buena idea un encuentro periódico, una vez al mes por lo menos, ahora que las responsabilidades de cada cual eran menores, para profundizar en el tema del papel de la mujer en la sociedad, que tanto les interesaba.
En sucesivos encuentros comentaron, como no, el mundo en que vivimos. Estuvieron de acuerdo en que estaba impregnado de valores masculinos. Habría que añadir valores femeninos: Abrazar la cultura de la diferencia en contraposición a la cultura de la homogeneización, rescatar el valor de lo pequeño, ver el mundo desde otros puntos de observación, integrar al pensamiento lógico el intuitivo y el artístico, hacer comprender que la vida es un proceso cuya finalidad es la vida misma. Verlo, nombrarlo, ser parte de él.
En otra de sus reuniones, llegaron por fin al meollo del asunto: El origen de los orígenes se basa, en la cultura cristiana, en el hecho de que el Hijo de Dios hubiese sido niño. ¿Y si hubiese sido niña? Examinaron con lupa los Evangelios, por si se topaban con la esencia del dogma. Estudiaron los evangelios que dan una información más exhaustiva.
Lucas. El arcángel Gabriel a María: “Alégrate. Llena de gracia, el Señor está contigo, Concebirás y darás a luz a un hijo”.
Mateo. El mismo a José: “Lo concebido en María viene del Espíritu Santo. Dará a luz a un hijo”.
Esto no las desanimó, siguieron su búsqueda. Como por casualidad, dieron con el exegeta Hilgenfeld. Éste expresaba, sin darle ninguna importancia, que en hebreo el vocablo referido a niño o a niña es idéntico. Ellas lo cogieron al vuelo e interpretaron. O sea, que podía haber sido niña. Pero la realidad es que había sido niño, Jesús.
Después de darle muchas vueltas, se les ocurrió que el cambio de niño a niña se podría hacer en un mundo paralelo. Lidia había tenido contacto con un “guru” indio y para él eso era coser y cantar.
Antes de pasar al mundo paralelo, habían de ponerle nombre a la Niña Dios. Lo lógico sería Jesusa, pero sonaba fatal, hacía que te chirriaran los dientes. Les gustó la palabra en Euskera: Miren Yosune. Con esa se quedaron.
Llegó la hora de la verdad. Según las instrucciones del guru, abrieron las compuertas y se engulleron en un mundo paralelo, ayudadas por un cubo mágico.
La primera escena ofrecida fue la de los tres reyes magos. Seguían a una estrella. En un determinado momento, el color azul fue dando paso a un tono rosa. Ellos, conocedores del mundo de los símbolos, interpretaron que el Hijo de Dios pertenecería al sexo débil. Aquello no entraba en sus esquemas. Muy dignamente, se giraron e hicieron el camino de vuelta, profetizando todos los males que caerían al mundo a partir del dos mil diez.
Nuestras amigas se habían quedado sin Reyes Magos. Tendrían que buscar una alternativa, pues la idea era conservar la tradición lo más posible. Esta vez fue Carmen Alborch la que dio la idea: Desde muy antiguo, existía en Oriente la magia de la aromaterapia. Se pusieron en contacto con tres de estas magas muy conocidas: Sara, Susana y Judit. Les expusieron la situación y ellas se ofrecieron generosamente a sustituir a los Reyes Magos.
No tardaron mucho en elegir los tres aromas esenciales que ofrecerían a la Niña Dios: Melisa, por ser el aroma más femenino; incienso y mirra, por ser aromas de la divinidad. Imitando a los Reyes Magos se acomodaron en tres camellos y se dirigieron al portal de Belén, lugar donde sucedería el evento, según las habían informado. Una vez que estuvieron allí, esparcieron por la cueva los aromas que llevaban consigo. Un instante después, la percepción cambió notablemente: La cueva parecía un palacio, María y José los soberanos del cosmos y la Niña-Dios exhalaba divinidad por todos los poros. Fueron llegando los pastores y ofreciendo sus regalos…
Una vez de regreso al mundo real, se sintieron insatisfechas. El cuadro había sido magnífico, pero la idea era traspasarlo al mundo real. Una tarea que hay que hacer y ellas se consideran impotentes. Esperan que vosotros, todos los escritores del CAMF de Leganés, realicéis esta tarea, que poderes os sobran, de convicción, de creación, de transformación... Pondrán a vuestra disposición un globo aerostático, junto a las tres esencias aromáticas en cantidad suficiente para que las distribuyáis por todos los puntos del planeta.

¡Cambiemos la historia!

Adredista 7
El primer día del mes de marzo del 2008, el presidente de la Fundación síndrome de Down Arco Iris convocó en asamblea a todos sus miembros, para discutir un punto que interesaba a uno de los colaboradores de la Asociación. La propuesta necesitaba de bastante estudio y discusión.
–En el evangelio de S. Mateo leemos –explicaba el portavoz–: “Lo dicho por el Señor por medio del profeta: Ved que la Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrá por nombre Enmanuel, que traducido significa Dios con nosotros”. Bien, el hijo que nació del vientre de María era un niño sonrosado, que recogía todas las perfecciones acumuladas durante los siglos venideros y por todas las sociedades. Ahora tenemos la oportunidad de elegir las características del nuevo Emmanuel que nace en 2008. Como nosotros estamos conviviendo y luchando contra la discriminación del síndrome de down, yo propongo el nacimiento de un Jesús con un cromosoma de más, como nuestros niños.
El público, tras esta manifestación, quedó mudo, pero pasada esta primera sorpresa, respondió con una salva de aplausos. Y tras largas horas de discusión sobre la forma de llevar lo decidido a cabo, todos se comprometieron a colaborar en el nacimiento de este pequeño ser, que además era Dios, a pesar de las apariencias.
El equipo de trabajo de la Anunciación, buscó el e-mail
arcangelgabriel@hotmail.com y se puso en contacto. El arcángel Gabriel les hizo saber que trataría de tener una charla con María. Este fue el correo que recibieron al cabo de unos días: “María, durante unas horas angustiosas en las que pasaron por su cabeza las imágenes del estereotipo de estos niños, cogidos siempre de la mano, babeantes, que arrastran los pies, etc., se sobrepuso repasando otro tipo de imágenes, también muy reales, un niño con rasgos transparentes, mirada limpia e inocente, corazón grande y cálido, con tesón en el aprendizaje, una carga enorme de lealtad afectiva, un niño que suscita en los demás el crecimiento de las mejores cualidades de la naturaleza humana, aquellas que fomentan actos de justicia, amor, donación y acogida. Y supo, tras esta visualización, que sería capaz de llenar sus aspiraciones como madre, aunque de una forma distinta, y no por eso menos maravillosa.”
El equipo de Epifanía, para informar a los Reyes Magos, pasó de nuevas tecnologías y se decidió por abordar el universo de los astrólogos, con quienes se sentían más identificados. Cogieron tickets para un viaje en el tren del tiempo y se trasladaron al siglo XVI, para contactar con Nostradamus. Este, después de escuchar atentamente la exposición del equipo, decidió enviar a Oriente Acrux, la triple estrella más brillante de la Cruz del Sur, en busca de los tres Magos. El núcleo de esta estrella contenía el chip con la información del lugar de nacimiento del Rey de Reyes y la condición decidida para este Bebé-Dios del año 2008.
En un primer momento, los Reyes Magos se sintieron confundidos y desorientados. Buscaron en las tablas astrológicas, y allí encontraron la carta astral del Niño del 24 de Diciembre del 2008. En ella confluían todos los grandes planetas en el Ascendente, formando aspectos inarmónicos. Buscaron la forma de desactivar o reducir la actividad del gen, pero esto les parecía un programa a largo plazo, y decidieron organizar un programa de estimulación precoz. Para ello deberían buscar personas competentes, que actuaran al lado de María, y pensaron en la gente del taller de escritura creativa del CAMF Leganés. Les propusieron un año sabático a esas personas, con la sugerencia de comprarse un número completo de la lotería, con la certeza de que sería el premiado con el gordo, par cubrir gastos.
Y llegado el momento, María dio a luz a un precioso bebé. Los pastores de la zona acudieron gozosos, ofreciéndole sus más preciados presentes, y los Reyes Magos de Oriente se inclinaron a adorarle, obsequiándole con oro, incienso y mirra.
Había comenzado una nueva era.

Vamos a por el Churumbel

Adredista 7Aquel día, los tres Reyes Magos de oriente habían tenido sueños extraños. Se pusieron a conversar entre ellos y no supieron descifrarlos. Su estado de ánimo no era demasiado pletórico. De repente, una estrella les lanzó un fogonazo que consiguió iluminarlos y en ese momento se hicieron conscientes de su misión. Tenían que seguir el protocolo, según la tradición de Navidad. Sin embargo, algo les decía que este año no iba a ser como los anteriores. Los sueños les habían revelado algo, aunque no sabían concretar qué.
Melchor fue el primero en reaccionar y les dijo en tono imperioso: “Vamos, sigamos la estrella”. Subieron a los camellos y comenzaron a caminar detrás de ella. Al acercarse a la cueva de Belén, la estrella comenzó a hacer guiños y los Magos se desconcertaron. La habían tratado y la conocían, sabían que no era una máquina y que tenía sentimientos. Los guiños sólo podían ser de desconcierto. De todas formas, la siguieron hasta el portal. Cuando ya se disponían a adorar al niño, se dieron cuenta de que la cuna estaba vacía y de que gruesos lagrimones caían por la cara de María. Atropelladamente, les contó que el niño había desaparecido. No se explicaba cómo. Habían venido a visitarles unos pastores. Se les veía un poco extraños, pero ella asumía que su hijo sería el Rey de todo el mundo y les dio permiso para cogerlo y acariciarlo. En un abrir y cerrar de ojos el niño se había volatilizado. José intentó seguirles, pero eran veloces como el viento, y volvió a la cueva sin niño, derrotado y afligido. Ahora no sabía qué hacer. Imploraba a los Magos que usaran su magia para recuperar al niño.
Los magos respondieron que eran sabios y conocían los astros, pero que su entendimiento no llegaba hasta el corazón humano, que era lo que se necesitaba conocer para resolver el caso. Sí tenían poder para viajar a través del tiempo y del espacio, y lo utilizarían para contratar el equipo adecuado que les llevase a esos pastores.
Se pusieron en contacto con el CSI de Miami, pero Horatio les dijo que, por no haber ningún cadáver, el caso estaba fuera de su jurisdicción. El detective Colombo, sin embargo, aceptó el reto. Se puso la gabardina, cogió su libreta y empezó a seguir el rastro. Partió de la cueva de Belén y fue siguiendo la trayectoria que por intuición pensaba que habrían seguido. Entre unas matas descubrió una traviesa de madera de color rojo. Su olfato detectivesco llegó a la conclusión de que pertenecía a una caravana gitana.
Y descubierto el cuerpo del delito, comunicó a los magos que tenía una pista. Debían seguirle si querían llegar al final de la búsqueda. Así lo hicieron. Acompañaron a Colombo, que con la libreta en mano caminaba en zig-zag. Subía, bajaba, se detenía y olfateaba como un perro. De repente, el aire les trajo una música apasionante. Buscando en la memoria, creyeron reconocer en esas notas el arte flamenco. Siguieron las notas musicales y se encontraron con un barrio pintoresco formado por caravanas con sus ventanillas de vidrio y decoración de cobres. En una de ellas el ambiente era más festivo. Abrieron la puerta y se introdujeron. Nadie se extrañó por el aspecto de los Reyes Magos, pues todo allí era colorido y majestuoso. Se arracimaban alrededor de una estufa de carbón que tenía una pintoresca chimenea. De una barra de hierro, colgaba una olla de hierro fundido. Despedía un olor a olla gitana que alimentaba. En las mesas había repartidas mariklis, unas galletas rellenas de dulce y de salado. Se las ofrecieron y les supieron a gloria.
Al lado de la estufa, arropado con mantas, había un niño. Por la aureola que reflejaba tenía que ser el niño Jesús. A su lado, un grupo de gitanos tocaba la guitarra y bailaba flamenco. Melchor se adelantó a coger al niño, pero una muchacha se abalanzó sobre él, lo atrapó y lo escondió entre sus brazos. El mago le dijo que ese niño era robado y que su madre estaba desesperada. La gitana se aferraba al niño con fuerza y les gritaba que no lo devolvería. En este forcejeo, apareció el rey de los gitanos y se ofreció de mediador. El robo del niño había sido obra de todos. Se habían enterado de que era el Rey de Reyes y habían decidido cuidarlo, alimentarlo y educarlo como un niño gitano, ya que necesitaban que este dios de dioses perteneciese a su estirpe para sentirse más integrados en esta sociedad que no termina de integrarlos. Los rodeaba un corrillo de gente que quería entrar en la conversación, y se organizó el gran barullo, pues no se entendía nada ni a nadie.
Los reyes insistían en que tenían que devolver al niño. El rey de los gitanos, acompañado por toda su gente, argumentaba que tenían que entregar algo a cambio. Los Magos se lo pensaron y les ofrecieron a los gitanos el oro, el incienso y la mirra que traían para regalar al Niño Dios. El rey de los gitanos les contestó que eso era solo parné, que ellos querían algo más, por ejemplo, que el Consejo de Ancianos de los gitanos fuese admitido en el Parlamento o, en su defecto, en el Senado. Dilucidaron de nuevo y los Reyes Magos decidieron emprender una recogida de firmas en solidaridad con los gitanos. Pero estos desconfiaban y, al fin, determinaron que hasta que no estuviesen los acuerdos en sus manos, los Reyes Magos dejarían en prenda sus preciosos mantos. No tuvieron más remedio que aceptar.
Son mantos que tienen la virtud de hacer realidad los más preciosos sueños. Harán realidad los vuestros con sólo estampar vuestra firmas de apoyo a los gitanos.

Navidad en blanco y negro

Adredista 7Los pastorcillos iban corriendo y gritando con algarabía. Caminaban tras una estrella brillante, que se dirigía –según les habían contado– a un portal de Belén donde nacería el Niño Dios, el Rey de todos encarnado en un bebé. Habían recogido todos los presentes que les era posible transportar, para entregarlos al Niño Dios. Cerca del lugar se encontraron con tres Reyes Magos de oriente, subidos en sendos camellos. Llegaban fatigados, pero contentos. Se saludaron todos y, en ese momento, la estrella se paró junto a una mísera cueva. Divisaron a una bella mujer, junto a su esposo, y, en un lecho de paja, un bebé calentito por el aliento de un buey y una mula.
Todos, pastorcillos y reyes, se inclinaron para ver al Dios de Dioses, y sus ojos se llenaron de asombro al ver que el Niño era negro como el carbón. No dijeron palabra, pero recogieron sus presentes, los magos el oro, el incienso y la mirra que pensaban ofrecerle al bebé y los pastores el requesón, cogieron las de Villadiego y se marcharon a la chita callando. En sus mentes no cabía que el Dios prometido pudiese ser negro.
La Virgen María quedó decepcionada. Su astrólogo le había anunciado que su hijo sería adorado por reyes, pastores y todo el mundo en general. ¿Acaso se equivocaba? Le transmitió un mensaje en el que le comunicaba que deseaba verlo inmediatamente. Éste apareció al momento y María le mostró al niño. El astrólogo no salía de su asombro al ver el color del Rey de Reyes. Eso no estaba previsto, no podía ser. Comenzó a buscar en su tabla astrológica del futuro y encontró a un tal Mikel Jakson, hacia mil novecientos ochenta, nacido negro como el hollín allá en E.E.U.U. Como no estaba a gusto con su color, se buscó un equipo de médicos que lo convirtieran en un homo albus. Según constaba, casi lo habían conseguido. Se puso en contacto con el equipo médico que había hecho el prodigio y lo trasladó al año uno, a la cueva de Belén. Allí hicieron un buen trabajo y convirtieron al Niño-Dios en un ser quasi blanco.
Ordenó a la estrella anunciadora, que volviese a buscar a los Magos y a los pastorcillos. Estos, que aún estaban de camino, aunque con reticencias, siguieron a la estrella otra vez de regreso al mismo lugar. Volvieron a mirar al niño. Eso ya les cuadraba más. No era totalmente blanco, pero ya no era negro como el betún. Entonces, le adoraron y le entregaron los presentes.
Pero María estaba hambrienta. En cuanto se alejaron, tomó la miel, el requesón, el vino y se lo zampó todo. Sucedió que en el tiempo transcurrido, los alimentos se habían agriado un poco y el estómago de María sufrió las consecuencias, padeciendo gastroenteritis a causa de la intoxicación. Otra vez en busca del astrólogo, que la sanase de sus dolencias. Este dijo que eso no estaba en su mano. E insinuó que buscase al equipo médico por las posadas de los alrededores, que aún no habían regresado al futuro. Y el equipo regresó a la cueva. Comunicaron al matrimonio que esa no era esa su especialidad, sino el color de la piel. De todas formas, hicieron lo que pudieron. Y, al final, María quedó transformada en un humano de color negro, pero con el estómago jugándole a las canicas.